Educar no es gratis; pero nada es mas caro que un mal gasto

por Luis Felipe Figueroa (D.Cs. Ing.)

El cambio de financiamiento directo a  establecimientos  educacionales fiscales, por subvenciones  de estos  a sostenedores municipales o privados, fue el primer  cambio central establecido en la reforma educacional (1979) dirigido hacia la educación básica y media del país. El segundo cambio ocurre dos años después (1981)  mediante la ley LOCE hacia la educación superior.

Este primer cambio,  centró el eje de funcionamiento de ambos niveles de educación en términos de  la administración de recursos monetarios para proveer un servicio ( educación) hacia clientes (educandos) ignorando el propósito que los ciudadanos deben lograr y lo que el país  requiere de ellos, para aspirar al desarrollo de la nación.

(véase tabla 2017  de subvenciones valor-subvenciones-MARZO-2017Ley20975Ley20903)

Por ejemplo un establecimiento municipal en niveles de 1° a 4° medio, según su régimen de estudios sea con o sin Jornada Escolar Completa (JEC),  puede optar a una subvención mensual por alumno de:

$63926 sin JEC

$85316 con JEC

Esto significa que anualmente en lo mínimo el estado  entrega $767112 por alumno, por tanto prácticamente 12 alumnos financia el salario de un profesor.

Dejo estas cifras para que el lector realice la gimnasia que desee respecto a salarios factibles de mejorar en los profesores, rentas de la parte administrativa y autoridades involucradas, sin contemplar otros aportes fiscales a los que también estas entidades puedan postular.

Así , desde 1979, se ha producido un despiadado manejo de la educación como bien de consumo (concepto tácito durante gobiernos de la Concertación o Nueva Mayoría; defendido en todos los escenarios por el ex-presidente y actual presidenciable S. Piñera) ha hecho perder todo sentido a la relación profesor alumno en estos establecimientos.

El alumno y sus apoderados ahora emancipados, exigen calidad para ser tolerados  e imponer su anticultura como argumento ante educadores, que en este  medio hostil deben también debatirse ante  una administración educacional que propende  la satisfacción al “cliente ” conservando los aportes del estado mediante subvención.

Esto da como resultado, un juego de negocios en que la oferta de los establecimientos de educación debe equilibrarse con la demanda de los clientes (alumnos). Los establecimientos no pueden darse el lujo de perder clientes por indisciplina (salvo excepciones  criminales) aunque ello sea insostenible, actuando de “contención” y no como un medio de solución ante un problema social en evolución. Por ende el perfil de establecimiento con equipos de profesores estables y de reconocida trayectoria pasa a ser a lo más ocasional y queda como permanente un errático perfil de alumno claramente sin comprensión ni visión  de sociedad, y menos de su rol en ella.

Poca atención se presta a la obligación que especifica D.F. L. no. 2, 1996,Art5.e. “los sostenedores deberán mantener, por un período mínimo de cinco años, a disposición de la Superintendencia de Educación y de la comunidad educativa, a través del Consejo Escolar, los estados financieros y demás antecedentes que formen parte del proceso de rendición de cuentas…Gastos ajenos a la participación de los funcionarios y profesores primeros actores así como los receptores (alumnos y sus familias) de este servicio y curiosamente los únicos que  pueden  constatar in situ la eficiencia de los gastos ya que el MINEDUC solo supervisa su correcta facturación.

 

Siempre la educación ha sido la solución  no solo para la ignorancia, miseria, movilidad social,  conductas sociales individuales; sino de la sociedad como objeto colectivo para su mejor ambiente de tolerancia, valores, principios, desarrollo y aspiración como fin a una sociedad de bienestar social.

La negación de aspirar hacia el bienestar social, al excluir constitucionalmente de derechos a las personas,  conduce a la negación de todos los pre-requisitos de bienestar social, siendo la educación la primera cadena del eslabón. Preservando así el orden social actual con toda su articulación comunicacional, legal y personajes públicos,  que dan origen a una ópera sin fin.

Mientras no haya cambios , seguirá ocurriendo que  usted se entera de alguna noticia de educación en Chile, en el ámbito de lo criminal o bien de una anécdota  si se trata de perfiles  o promesas con un futuro de real aporte al país.

Por ello en virtud del D.F. L. no. 2, 1996;  en lo inmediato, más que preocupación es obligación en cada establecimiento, que  la comunidad escolar en su conjunto asuma  una activa y permanente participación,  para exigir transparencia oportuna de información y la mejor  utilización de recursos de subvención (aportes de todos los chilenos) en educación.

 

 

Luis Felipe Figueroa  F.

Licenciado en Ciencias c.m. Matemática, Univ. de Chile

Magister en Estadística Matemática, CIENES-Univ.de Chile

Doctor en Ciencias de la Ingeniería,UFRJ, Investigación de Operaciones, Modelamiento Estadístico

Académico Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación

Universidad de Santiago de Chile

Promoción 4°C-1971 Liceo 1 Valentín Letelier

 

 

Santiago 17 de julio, 2017

 

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