La Profesión Docente es la más Compleja

Entrevista a Mónica Llaña.

Mónica, a usted le tocó vivir el tránsito entre la desarticulación del Pedagógico y el semillero formativo en la Universidad de Chile, después del golpe militar. ¿Cómo fue ese proceso?

Después que se entregara el Pedagógico, el año 81, quedó un pequeño núcleo que funcionaba en la torre; un grupo de profesores que se organizaron para crear un programa de magíster, como único enclave de educación en la Universidad de Chile. Era un pequeño grupo de 5 profesores que venían del “Peda” –yo era todavía estudiante en esa época- y que para las autoridades de la época eran personas confiables, personas de trayectoria, y que no estaban tan vinculadas políticamente en lo público, al menos y capaces de armar un proyecto de esa naturaleza, muy exigente para su momento, porque en ese tiempo casi no había doctorados. De ellos dos son profesores eméritos, Julia Romeo, y Dina Alarcón. Al transcurrir el tiempo estas personas fueron jubilando y ese núcleo empezó a cambiar, ingresaron otros profesores, con otras características, otros compromisos, con menos miedo, digamos, y hoy por hoy ese programa ya tiene menciones, se ha modificado, ha dado origen a otros programas. Ese primer programa de magíster partió el segundo semestre del año 82. Yo entré el 88, como ayudante, el profesor Silva –actual director del Departamento de Educación -entró conmigo, y posteriormente fueron ingresando muchos profesores egresados del mismo programa, y se fue configurando un cuerpo académico distinto, más resistente, menos temeroso de abordar ciertos problemas, diría yo.

 

Hubo un relevo de actores y un cambio de visión, también, asumo. ¿Cómo percibe comparativamente esos procesos?

El primer periodo fue bastante exigente en aspectos disciplinarios que yo creo que no eran peligrosos, por decirlo de alguna manera,  para el régimen en ese minuto, con contenidos muy exigentes y muy rigurosos en materias como estadística, metodología de la investigación; sin embargo ese currículo tuvo una visión demasiado teórica, porque justamente tenía que ver con el proceso de municipalización. Eso se mantuvo así hasta el año 94, 95 cuando se generó la mención de Currículo y Comunidad Educativa, y comenzó a trabajarse más abiertamente el tema de la socio antropología, que era bien crítico,  de manera que actualmente hay una visión bastante pluralista y muy centrada en lo que está ocurriendo a nivel de las instituciones mismas, en términos de las culturas, de las desigualdades, hemos hecho trabajos en temas de convivencia, básicamente centrados en profundizar lo que está ocurriendo y ése ha sido el sello. Yo diría que el primer momento estuvo muy marcado por el temor, por el miedo, se sentía, pero después ya fue evolucionando, por decirlo de alguna forma.

 

“En la cultura educativa es realmente increíble el grado en que está interiorizado el miedo, el miedo a decir lo que se piensa, el miedo a perder el trabajo, los profesores que no están municipalizados sienten mucho temor por la inestabilidad laboral y los de colegios particulares subvencionados, que están sometidos al código del trabajo, etc. El miedo cruza el sistema y los alumnos se han dado cuenta”.

Entrevista: Mónica Llaña,  La Profesión Docente es la más Compleja

Mónica Llaña: con una trayectoria desarrollada en torno a la formación y perfeccionamiento de  profesores, y centrada en el fortalecimiento de su desempeño a través de la reflexión y el análisis crítico de sus prácticas pedagógicas y de su rol profesional, esta académica e investigadora de la Universidad de Chile se mueve entre la esperanza y la utopía. Egresó del Instituto Pedagógico, como Profesora de Estado en Inglés. Con posterioridad y ya integrante del plantel docente que constituyó el núcleo remanente de las pedagogías, estudió Sociología y con posterioridad un Magíster en Educación. Fue Directora del Departamento de Educación de la Facultad de Ciencias Sociales, entre el 2003 y el 2010, y actualmente  está encargada del nexo entre ese Departamento y el Departamento de Estudios Pedagógicos en materia de investigación y es además docente investigadora del Programa de Educación Continua para el Magisterio (PEC).
Como investigadora se ha especializado en paradigmas cualitativos de investigación social y educativa. Realizando investigaciones en cultura escolar, concentrándose en estudios sobre conflictos y formas de resistencia  al interior de las instituciones educativas. Su trayectoria académica se ha realizado fundamentalmente en la Universidad de Chile, como titular de las cátedras de Metodologías de Investigación y Sociología de la Educación a nivel de pre y postgrado.

Fuente: Carolina Ferreira S.; Revista Perpectiva, Nov.3,2014,. Entrevista, Número 11

Carlos Vergara

Tesorero enero 2020 a enero 2022